Sesión No 11: Los Sindicatos Revolucionarios y los Consejos Obreros

Ponencia Sesión No 11: Los Sindicatos Revolucionarios y los Consejos Obreros

“La organización; que por lo demás es sólo la práctica de la cooperación  y de la solidaridad, es condición natural y necesaria de la vida social: constituye un hecho ineluctable que se impone a todos, tanto en la sociedad humana en general  como en un grupo de personas que tengan un fin común que alcanzar”  –Errico Malatesta-

Introducción
La cuestión de la organización no es una cuestión que únicamente importe al anarquismo.  Sin embargo, la manera en que ha sido abordado por éste, principalmente a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX,  ha sido un de gran importancia para los movimientos sociales radicales, que se piensan y proyectan la transformación de la sociedad. Las propuestas organizativas desde el anarquismo parten del reconocimiento de las necesidades prácticas de la vida colectiva, pues es desde ahí desde donde se configuran las relaciones, las actividades y los procesos que dan vida a las organizaciones y sus apuestas políticas.
El anarquismo, a través de su praxis, ha desarrollado diversas formas organizativas de acuerdo a las necesidades concretas en las que sea ha enfocado su acción. Al interior de las fábricas, en los consejos, en el accionar de las huelgas en las calles y en las expresiones violentas de acción directa e insurrección armada, en un intento por articular lo ético y lo político, por construir un proyecto social libre de los vicios del verticalismo, el estatismo y las conducciones centralistas. El anarquismo, en este orden de ideas, le apuesta a construir una revolución «desde abajo».
Los Sindicatos Revolucionarios
“Palabra «sindicato de trabajadores» significaba al principio en Francia organización por ramos de la industria, para el mejoramiento de su status social y económico. Pero el crecimiento del sindicalismo revolucionario dio a este significado una importancia mucho más amplia y profunda. Tal como un partido es, por así decirlo, la organización unificada para un esfuerzo político determinado dentro del moderno Estado constitucional, y procura, en una u otra forma, mantener el orden burgués, así también, desde el punto de vista sindicalista, las uniones de trabajo, los sindicatos, constituyen la organización obrera unificada, y tienen por objeto la defensa de los intereses de los productores dentro de la sociedad presente y la preparación y el fomento práctico de la reedificación de la vida social según las normas socialistas. Tiene, por consiguiente, una doble finalidad: 1º Como organización militante de los trabajadores contra los patronos, dar fuerza a las demandas de los primeros para asegurar la elevación de su promedio de vida. 2º Como escuela para la preparación intelectual de los obreros, capacitarlos para la dirección técnica de la producción y de la vida económica en general, de suerte que, cuando se produzca una situación revolucionaria, sean aptos para tomar por sí mismos el organismo socioeconómico y rehacerlo en concordancia con los principios socialistas.”–Rudolf Rocker. Anarcosindicalismo. Teoría y práctica.-
En la búsqueda por establecer mecanismos de inserción en el mundo obrero, la practica ácrata, ha optado por organizar por gremios a la clase trabajadora. El modelo sindicalista revolucionario, puede contribuir a que las trabajadoras  cobren conciencia de la explotación que soportan de forma más eficaz  que los aportes teóricos de los y las ideólogas. Bajo el principio de autogestión las trabajadoras se unen, mas allá de la resistencia anticapitalista, para asegurarse mutuamente el uso de los instrumentos de trabajo, de la planificación y de la producción, para el beneficio común; y bajo el principio federativo a nivel nacional e internacional el sindicalismo organiza las fuerzas del proletariado hacia la revolución social.
En las experiencias anarcosindicalistas o en las cuales el anarquismo ha tenido una fuerte incidencia, es clara la preocupación por fomentar la participación directa  y activa de las trabajadoras en la acción sindical, rompiendo con cualquier tipo de burocracia que se evidencia en modelos más tradicionales, sin embargo,  en experiencias como la organización argentina: Alianza Obrera Espartacus, se actuó en unión con grupos sindicales conducidos verticalmente, esto debido al cuidado de ignorar el amplio campo obrero llegando al aislamiento y al sectarismo.
Los Consejos Obreros
“El sistema de consejos no tolera ningún género de dictadura, por provenir de postulados diametralmente opuestos. Implica la voluntad nacida de abajo, la iniciativa creadora de las masas laboriosas. Bajo la dictadura, en cambio, sólo subsiste la estéril voluntad que parte de arriba, que no consiente la actividad creadora y que proclama como ley suprema para todos la ciega sumisión. Ambas no pueden coexistir. En Rusia salió victoriosa la dictadura. Desde entonces no, hay ya Soviets en el país. Todo lo que de ellos resta es el nombre y una espantosa caricatura de su significación inicial. El sistema de consejos del trabajo abarca una gran parte de las formas económicas empleadas por un socialismo constructivo que por propio acuerdo opera y rinde la producción necesaria para atender a todos los requerimientos naturales de la vida. Ha sido el fecundo desenvolvimiento de ideas que prosperaron en el movimiento socialista obrero. Esta idea peculiar la produjo el esfuerzo que se hizo para dar una base de realización concreta al socialismo. Se vio que la base debía ser el empleo constructivo de toda la eficiencia de los individuos. Pero la dictadura es herencia de la sociedad burguesa, el tradicional precipitado del jacobinismo francés, que fue llevado al movimiento proletario por los llamados babouvistas y que más adelante fue tomado por Marx y sus discípulos. La idea del sistema de consejos obreros está íntimamente trabada en su desarrollo con el socialismo y no se concibe sin éste. En cambio, la dictadura nada tiene que ver con el socialismo y a lo sumo puede conducir al más estéril capitalismo de Estado.” –Rudolf Rocker. Anarcosindicalismo. Teoría y práctica.-
Los concejos obreros son organizaciones que inicialmente nacen como órganos de participación de los trabajadores en la administración de las fábricas. Posteriormente, y mediante la presión por huelgas, pueden llegar a tomarse el control de los instrumentos de producción, es decir, las fábricas, la tierra y la administración. Las comisiones de control no deben ser simples comités de verificación, sino las células transformadoras del mundo, destinadas a preparar el paso de la producción y la socialización a manos de la clase obrera y campesina,  y a fomentar la colaboración de las colectividades rurales con los consejos de fábrica y los sindicatos.
Hacia 1919, en Italia, surgen por influencia de la experiencia soviética, consejos obreros en el gremio metalúrgico principalmente. La Federación Italiana de Obreros Metalúrgicos FIOM,  inicia firmando acuerdos que permitían el establecimiento de comisiones de obreros al  interior de las fabricas. Luego, los establecimientos fueron ocupados y la figura de representación obrera en el campo administrativo paso de ser representativa a dirigir las empresas y continuar la producción por sus propios medio, sin el apoyo del conocimiento técnico o ingeniero.
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